La Web de Pueyrredon
AVISOS GRATIS BANCOS-ECONOMÍA CIENCIA CLUBES CORREOS EDUCACIÓN MASCOTAS NOTICIAS ANTERIORES OPINIONES PLAZAS POESÍAS RELIGIÓN SALUD SOCIALES SOLIDARIOS TERCERA EDAD TRÁMITES TRANSPORTE INDEX

|
10 de Julio de 2011 MENSAJEROS DEL ALBA "Cuando operas con paz, amor e información alteras drásticamente la estructura de este lugar: le devuelves al planeta la libertad de elección de frecuencia" Barbara Marciniak
10 de Mayo de 2011
|
4 de Junio de 2011 HAY QUE HACERSE DE NUEVO CADA DÍA Hay que
hacerse de nuevo cada día
no harán por
nosotros la tarea Schwenke y Nilo |
||
|
4 de Junio de 2011
ADAGIO HINDÚ “Siembra
un pensamiento, cosechas una acción. |
|
5 de Marzo
de 2011
NO TE RINDAS
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños.
Mario Benedetti
Abril 2010 BALADA DEL TIEMPO PERDIDO Yo dormía, pero mi corazón velaba CANTARES Como a sus vanas hojas El tiempo me perdí. Clavada a la madera de otro sueño Volaban sobre mí noches y días. Poblándome de una Nostalgia distraída, La tierra, el mar, me entraban en los ojos Y por ociosas lágrimas salían. Cuántos papeles ciegos En la tarde vacía. Que multitud de imágenes miradas Como a través de una mortal llovizna. Entorpecidas sombras En vez de manos mías, De tanto enajenarse en los espejos, Todo lo que tocaban se moría. Memorias y esperanzas Callaban su agonía: Un porfiado presente demoraba Siempre las mismas ramas amarillas. Que tiempo sin sentido El que mi amor perdía. Que lamentable primavera inútil Haciendo en vano flores que se olvidan. Pero mi corazón Velaba y no sabía. Recuperada su pasión secreta Ahora enamorado resucita. Y el tiempo que hoy me guarda Entre sus hojas vivas Es un tiempo feliz desde hace tantos Sueños que nacerán de la vigilia. MARIA ELENA WALSH |
2 de
Abril de 2011
Si
Rudyard Kipling
4 de Junio de 2010 ANOCHE CUANDO DORMÍA Anoche
cuando dormía, soñé, ¡bendita ilusión!,
|
||
|
Febrero 2010 EL SENTIDO DE LAS COSAS ¿Cuál es el sentido profundo de las actividades diarias que realizamos? La pregunta es fundamental. De ella depende el gozo o la frustración con que vivamos. O el impulso vital que nos moviliza en nuestros trabajos, oficios o profesiones. Una historia medieval puede ayudarnos a comprenderla "En una ciudad, a unos hombres que labraban la piedra en una plaza, les preguntaron un día: - Tú, ¿Qué haces? - - Estoy picando piedras - contestó el primer hombre sin levantar la vista. - ¿Y tú? - Le preguntaron al segundo. - Estoy trabajando - Contestó alicaído. - ¿Y tú que haces? - Interrogaron al tercero. - ¿Yo? - Dijo sonriendo con su rostro iluminado y la piedra entre sus mano - ¿Yo? Estoy construyendo una catedral - " Aquí esta el secreto más profundo para saber si la vida la vivimos nosotros gozosamente o si la amargura nos envuelve en lo que realizamos. Podemos picar piedras todos los días. Podemos acudir a nuestros trabajos moviéndonos como autómatas. Podemos fatigarnos procurando el dinero o el pan de nuestros hijos. Podemos vivir neuróticamente creyendo que nuestras metas son las cuentas bancarias y las inversiones. Sí. Podemos "sobrevivir" de ese modo. Pero permanentemente nos estaremos estrellando contra una roca que nos despedaza. Y además una sensación de vacío habitara en nuestro interior. La sabiduría de la vida esta precisamente en tener el gozo de "construir una catedral", de tener proyectos y sueños amplios, de trascender a lo cotidiano. Cada hombre debe, "soñar un proyecto de vida, y no desmayar hasta que ese proyecto se realice". Convendría que cada uno de nosotros diariamente pudiera responder a esa pregunta: - ¿Tú, qué haces? De nuestra respuesta depende el gozo o la tristeza con que vivamos. enviado por: Alicia Llenderosa
|
Marzo 2010 PLEGARIA DE LAS 7 DIRECCIONES Desde la Casa "Este" de la Luz Que la sabiduría se abra en aurora sobre nosotros Para que veamos las casas con claridad. Desde la Casa "Norte" de la Noche Que la sabiduría madure en nosotros Para que hagamos lo que haya que hacerse. Desde la Casa "Oeste" de la Transformación Que la sabiduría se transforme en acción correcta Para que hagamos lo que haya que hacerse. Desde la Casa "Sur" del Sol Eterno Que la acción correcta nos de cosecha Para que disfrutemos los frutos del Ser planetario. Desde la Casa "Superior" del Paraíso Donde se reúne la gente de las estrellas y los antepasados Que sus bendiciones lleguen hasta nosotros ahora. Desde la Casa "Inferior" de la Tierra Que el latido del corazón de Cristal del Planeta Nos bendiga con sus armonías para que acabemos con la guerra. Desde la Fuente "Central" de la Galaxia Que esta en todas partes al mismo tiempo Que todo se reconozca como luz de amor mutuo |
||
|
Febrero 2010 La vida es el arte del encuentro Facundo Cabral Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho. Si digo manzana no es la maravilla innombrable que enamora el verano, si digo árbol apenas me acerco a lo que saben las aves, el caballo siempre fue y será lo que es sin saber que así lo nombro. Sé que la palabra no es el hecho, pero sí sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras. Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices. Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde. Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa. De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (ó al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo. Me he transformado en un hombre libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela. Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día. Vive de instante en instante porque eso es la vida. Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿porqué te preocupas tanto?. No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas. Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas “no puedo ni en broma” porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes. Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades. Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta. Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de tí, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente. |
|||
|
Mayo 2009 Círculos de Agua Una piedra que vivía a orillas de un lago de montaña vió que un pastor levantaba a una se sus compañeras y la arrojaba al agua. En aquel silencioso, rosado atardecer de verano, el chapoteo del proyectil sonó casi con orgullo, como si la piedra arrojada hubiese alcanzado el éxtasis en el instante transcurrido desde el momento en que el pastor la ayudó, recogiéndola a vencer la gravedad, y el dibujo de círculos concéntricos que hacia temblar de emoción al lago. -¡También a mi , agárrame también a mi!_pidió la piedra testigo. Pero los pastores, con frecuencia aburridos, solo prestan atención a las piedras que van a arrojar, no a las que hablan, de manera que pasaron otros cincuenta años hasta que, rodando aquella que quería imprimir círculos al agua estuvo bastante separada de las demás como para ser visible y palpable a los primeros ojos y la primera mano que pasaran por allí. La suerte quiso que fuera un adolescente de brazos largos quien le hizo el favor de lanzarla rozando la superficie, de tal modo que no hubo caída y amplitud concéntrica sino un rápido planeo hasta que el agua misma la frenó, tragándosela muy lejos de la costa. Al caer de espaldas, y mientras intentaba mirar hacia arriba con el propósito de ver si había dibujado algún circulo, la piedra tardó en descubrir que allí abajo, en el fondo limoso del lago, había tantas piedras arrojadas y superpuestas como arriba sin arrojar y separadas entre si. -Tenía tanta prisa por volar-se dijo entonces la recién caída-, deseaba tanto emular los círculos de mi compañera, que en ningún momento se me ocurrió pensar que a ese triunfo, a esa gracia de ser el centro de un espontáneo juego de anillos, le corresponde una opacidad mayor que aquella de la que procedía. Más oscuridad y ninguna brisa. Ah, si volviera a la superficie, si pudiese estar donde estaba, alumbrada por la lejanía y proximidad de un mismo sol, diría a todo aquel que quisiera oírme que no es necesario caer para aprender. Basta con descubrir que aquello que esperábamos ya ha acontecido: los círculos de agua percutidos por la lluvia, los redondos remolinos del viento sobre mi roma cabeza. La diaria caricia húmeda que dice sí a cada uno de nuestros poros. Mario Satz MARZO DE 2009
LA VIE EN
ROSE
|
Abril 2009 HOY CADA UNO DE NOSOTROS, ES MI PUEBLO Mi pueblo Gira con la tierra Buscando el sol Para amanecer otra vez
Mi pueblo tiene sombras Que serán luz mañana.
Mi pueblo despierta conmigo Y con el vecino Y entre todos hacemos la mañana, Como si esta luz fuera la levadura que nos regala Dios para que cada uno amase el pan de su esperanza, de su paz cotidiana de su modesto amor. Ignacio Anzoátegui (h)
Marzo 2009 ORACIÓN QUECHUA Gracias Pachamama porque sentimos tu presencia, vestida de ave, montaña o amanecer, Gracias porque nos sonríes a través de multicolores flores, gracias porque en silencio nos enseñas cada atardecer Que la humildad es el camino a la eternidad. Gracias por esta maravillosa oportunidad. Febrero 2009 UNA BENDICIÓN Que te despiertes al misterio de estar aquí y que ingreses en la quieta inmensidad de tu propia presencia. Que tengas alegría y paz en el templo de tus sentidos. Que recibas un gran coraje cuando te llamen nuevas fronteras. Que respondas al llamado de tu don y encuentres la valentía para seguir su camino. Que la llama de la ira te libere de la falsedad. Que el calor de tu corazón mantenga viva tu presencia y que la ansiedad nunca te ronde. Que tu dignidad exterior refleje la dignidad interior de tu alma. Que te tomes tiempo para celebrar los silenciosos milagros que no requieren atención. Que encuentres consuelo en la secreta simetría de tu alma. Que experimentes cada día como un regalo sagrado tejido alrededor del corazón del asombro. John O'Donohue
|
||
|
Febrero 2009
EL
DESTERRADO Alguien recorre
los senderos de Ítaca Jorge Luis Borges
|
Febrero 2009
El aljibe. En el
fondo la tortuga.
del tiempo, que al
principio nunca pasa.
En el patio que
fue de los esclavos En la alcancía
duermen los centavos. Jorge Luis Borges, 1977
|
||